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Compartimos hoy con vosotros un texto escrito por una estudiante de español que ha viajado a España. Agata Wiernicka nos ha escrito su experiencia y aquí la tenéis.

Mis vacaciones por España”

Huelo el olor de naranjas. Siento el viento y el calor agitando mi pelo. Oigo la música tocada en las guitarras, los tacones y las castañuelas chocando al ritmo de flamenco. Así me imagino Andalucía.

Nunca he estado allí y no podré ir, pero siempre puedo ir de viaje con un dedo puesto en el mapa.

Empiezo con Sevilla, la capital de Andalucía. Es grande, la cuarta de España: a esta ciudad se la denomina el polo del calor” porque aquí hace las temperaturas más altas, por encima de cincuenta grados centígrados. Su símbolo es la Giralda, el campanario de la catedral gótica más grande del mundo. Necesariamente tengo que ver el palacio real, “Reales Alcazares”, que está construido en estilo mudéjar con un ornamento de las paredes característico y rico. Después voy de travesía por el río Guadalquivir para ver la Torre del Oro. Paseo por el Puente Romano y voy al parque de atracciones “Isla Mágica”.

Puedo trasladarme muy rápido, así que en un momento estoy en Granada, que se denomina la “perla de Andalucía”. El dicho popular es: “No hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada”. El monumento más estupendo es la Alhambra: un palacio con patios bonitos e interiores, rodeado por un jardín excepcional con vegetación rica. Las cuencas y las fuentes fascinantes refrescan el Salón de los Embajadores. En el programa de mi viaje deben estar el Palacio de Carlos V y los jardines del Generalife. Seguro que voy a encontrar tiempo para pasear por las calles de los barrios antiguos, Albaicín y Sacromonte. En Granada voy a ir a clases de flamenco.

El salto siguiente en el mapa y estoy en Cádiz, la región más vieja de Europa. Casi por todas partes está cercada con agua. Las luces se reflejan en el mar de manera característica, así que Cádiz se llama “La Tacita de Plata”. Paseo por sus sendas adoquinadas y voy a la playa.

Los siguientes puntos del viaje son: Almería con playas arenosas muy bonitas, montañas y desierto, escenario de muchas películas de vaqueros; Málaga, región donde nació Pablo Picasso; Córdoba con la catedral Mezquita.

A lo largo de mi excursión, me acompañan las naranjas que crecen a lo largo de las calles como los álamos en Polonia. Voy a probar muchos manjares españoles, por ejemplo: el pescaíto frito, las patatas bravas, las patatas alioli, el jamón de Huelva, los quesos, el salmorejo cordobés con huevo y jamón ibérico, el gazpacho, las albóndigas, los boquerones, los calmares, las gambas, el jamón serrano, el pan con tomate, la paella y la tortilla. No tengo coraje para probar el rabo de toro.

Escribir sobre comida me hace sentir hambre. Voy a cocinar churros, manjar tradicional de Granada,`que aquí se denomina ‘tejeringo” y son unos pasteles en forma de lazo freído en mucho aceite y sumergido en chocolate. Voy a invitar a mi amigos a una merienda española.

¿Qué os ha parecido? ¿Tenéis ganas de visitar también España?

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