Compartir
Cudillero, Asturias.

No pretendo entrar en polémicas sobre galgos y podencos: ¿debería ser el asturiano un idioma? ¿qué diferencia un idioma de un dialecto?
Sin embargo, para los habitantes de las tierras asturianas que no hablan asturiano habitualmente, sí que hay una serie de palabras que forman parte de su vocabulario cotidiano y se sorprenden (como lo hice yo hace muchos años ya) cuando salen fuera y nadie les entiende.
Son palabras que se utilizan porque sus pretendidos sinónimos castellanos (en algunos casos ni tienen) no son sino, eso, pretendidos sinónimos. Bien por matices de significado o por sonoridad, o por carecer de forma verbal o por unos cuantos motivos más, las palabras que se utilizan de uso corriente, insisto, entre personas que no hablan(mos) asturiano pero que sin duda merecerían un huequecito en el DRAE son:

1. Prestar

Qué significa:
Agradar, disfrutar, gustar.
Por qué apropiarse de ella:
En realidad prestar no tiene sinónimo en castellano. Porque sí, es agradar, gustar, disfrutar, hacer ilusión, molar… una mezcla de todos estos verbos que tiene mil matices.
Así, podríamos decir: “Me prestó encontrarte el otro día” pero no se nos ocurriría decir “Me gustó encontrarte…” ni “Disfruté encontrándote”, básicamente porque no es lo mismo.
Diría que el verbo más próximo a prestar es molar, porque también es gustar con matices, pero aún es un verbo demasiado coloquial para ser utilizado en cualquier ámbito.

Prestar significa algo más que "gustar" o "disfrutar".

2. Orbayo

Qué significa:
Llovizna.
Por qué apropiarse de ella:
Ay, sí… llovizna… pero no… calabobos, sirimiri (que es la palabra en euskera y que también está aceptada en castellano)… Fijaos si no, que se utiliza sirimiri en toda España para designar a esa lluvia fina que parece que no, pero sí… en realidad moja y mucho. La gran ventaja del asturiano es que existe un verbo para la acción: orbayar.
Por lo tanto es infinitamente más útil. Así, diremos que “está orbayando” y no “está lloviendo fino” o “hoy hace sirimiri”. Vamos, no hay color.

3. Escucar

Qué significa:
Mirar a escondidas, curiosear.
Por qué apropiarse de ella:
Porque al concepto de mirar sin que te vean, se añade que ese mirar es malicioso, falto de inocencia. Escucar siempre tiene ese plus de malignidad propio de los que espían con fines espurios. Escucas un cajón a ver si encuentras algo… para “tomarlo prestado”, por ejemplo…

Dos gatitos escucan (miran escondidos)

4. Babayo

Qué significa:
Tonto, bobo.
Por qué apropiarse de ella:
Porque es algo más que tonto o bobo. Es la persona que tiene la costumbre de decir tonterías o estupideces creyéndose gracioso o enterado. También quien es un fanfarrón sin conciencia de serlo. Y un grosero. Es tan maravillosa esta palabra que hasta es gráfica…

5. Tajalápiz

Qué significa:
Sacapuntas.
Por qué apropiarse de ella:
Porque logra aunar en una sola palabra el objeto y la acción: un lápiz y tajar. Se puede sacar punta a cualquier cosa, pero tajar un lápiz sólo lo hace un tajalápiz.

6. Acutar

Qué significa:
Guardar sitio a alguien.
Por qué apropiarse de ella:
Porque ese verbo se emplea cuando hay mucha confianza. A un extraño no vas a pedirle que “te acute” la butaca de al lado. Guardar o reservar serían mucho más formales. Además, se utiliza sin el objeto: Te acuto ya significa que te lo reservo. El clásico es acutar en el autobús escolar, en el cine…

7. Pación

Qué significa:
Hierba verde en los puertos y montes.
Por qué apropiarse de ella:
Porque designa perfectamente lo que hacen las vacas con su comida, es decir, pacer la pación.

8. Pigazo

Qué significa:
Siesta corta.
Por qué apropiarse de ella:
Siempre que una única palabra define un hecho o un acto que, de otra forma, necesita de varias, está claro que es mejor. Echar un pigazo o un pigacín es un claro ejemplo de esta afirmación. No has echado una siesta corta. Has echado un pigacín. Claramente mejor.

9. Emburriar

Qué significa:
Empujar.
Por qué apropiarse de ella:
Porque es algo más que un empujón. Es llevarte por delante, es colarse en una fila, es querer ser el primero y por eso te emburria.

10. Llamuerga

Qué significa:
Barro, lodo, pantano.
Por qué apropiarse de ella:
Porque barro hay en cualquier sitio cuando llueve, pero que tenga esas connotaciones de pegajosidad, suciedad e introducción del pie en algo legaminoso del cual solo se puede ir a la ducha, solo existe una buena llamuerga.

11. Escayo

Qué significa:
Pincho de un vegetal.
Por qué apropiarse de ella:
Cualquiera conoce un espino, un acebo o cualquier otro arbusto que te pincha. Pero que una palabra designe a todos ellos solo existe en asturiano. Connota también el daño que hace. Y hay un verbo para la acción: escayar, que puede significar poner espinos, pinchar algo con ellos y en su forma reflexiva, escayarse, cuando tú mismo te los clavas.

12. Espicha

Qué significa:
Espita, degustación de sidra. Fiesta que se celebra en los lagares de sidra, que se extrae de los toneles, acompañada de variado tapeo.
Por qué apropiarse de ella:
Una espicha es una comida que se hace habitualmente de pie y en la que se picotea. No es un picnic ni es una merienda, ni una cena… ni hay ninguna palabra en la lengua de Cervantes que se le aproxime ni un poco. Además, cuando se hace una espicha siempre es con un motivo festivo: un cumpleaños, un aniversario, un porqueyolovalgo, así que debería ser adoptada ya. Y a ver cuándo hacemos una espicha, hombre ya.

Este texto es una entrada de http://unadocenade.com escrita por Cristina Juesas. Al desaparecer esa web, nos es imposible enlazar al perfil de la autora.

Entrada publicada originalmente el 2 de abril de 2014. Revisada y actualizada el 7 de mayo de 2021, respetando en lo posible la publicación original (a pesar de la desaparición de la página donde estaba originalmente publicado).

Print Friendly, PDF & Email

1 Comentario

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Escribe aquí tu nombre

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.